(actual Avenida de los Constituyentes aproximadamente). A partir de la última arteria citada existían unas tierras de escaso valor denominadas “cabezadas” en mérito de ser prolongación de las suertes principales. En realidad los primeros pobladores nunca llegaron a ocuparlas y por sucesivas enajenaciones, legados o donaciones pasaron a la Compañía de Jesús entre 1630 y 1690.
Lo cierto es que hacia la primera década del siglo XVIII la Orden de Loyola había entrado en posesión de grandes extensiones dentro del antiguo Buenos Aires. A partir de la expulsión de los Jesuitas de toda América Hispana acaecida en 1767, estas extensiones pasan a denominarse “Chacarita de los colegiales”, dado que allí pasaban en vacaciones los alumnos del “Real Convictorio Carolingio” (hoy Colegio Nacional Buenos Aires).
Para darnos una idea de la inmensidad de estos terrenos diremos que los mismos constituyen el origen de los barrios de Chacarita, Colegiales, Agronomía, Paternal, Villa del Parque y otros.
De esta forma y luego de no pocos pleitos sobre límites y litigios posesorios arribamos al Siglo XIX cuando los terrenos que nos ocupan pasaron a poder de la oficina de Temporalidades.
Con el advenimiento de Juan Manuel de Rosas al gobierno de la Provincia, éstas pasaron a su órbita siendo asiento de enfiteusis primero y más tarde vendidas a sus ocupantes mediante la llamada “Ley de Premios”.
En otras palabras fueron sus destinatarios soldados y civiles que simpatizaban con la causa de la “Santa Federación”.
Hacia 1840 la zona comprendida por las actuales calles Joaquín V. González, Álvarez Jonte, Bolivia, Avenida Francisco Beiró (límites actuales del barrio), se hallaba dividida en pocas quintas, cuya extensión oscilaba entre las seis y dieciocho hectáreas aproximadamente.
Recordamos a algunos de sus propietarios como Fernando Visillac, José Burgos, Valentín Gómez, Pedro Pastorini, Román Quevedo y Rufino Valenzuela.
Parte de las tierras de Valenzuela pasaron a poder de don José Cambiasso durante la segunda mitad del siglo XIX. Don José era un inmigrante genovés, genearca de esta familia en Buenos Aires y progenitor con su esposa María Casanova de doce vástagos.
Hacia el tiempo de su deceso (1885) poseía cinco quintas y cuatro fincas en el otrora Partido Provincial de San José de Flores, las que fueron heredadas por sus hijos. Uno de ellos, Antonio Cambiasso fue progenitor de una dilatada prole y merced a su visión, al apoyo de los entusiastas vecinos de la zona y a la cercanía de sus terrenos con la estación llamada “Villa del Parque” del ferrocarril Buenos Aires al Pacífico (1907), decidió dividir su quinta en 310 lotes que comenzó a vender el 7 de diciembre de 1908 por intermedio de la firma Guerrico y Williams. Por esta razón se considera a esta fecha como la de fundación del barrio. |